El puesto encabezado por un joven neocelandés y su pareja se convirtió en una de las atracciones del paseo comercial del parque San Martín. La propuesta permite elaborar la preparación en el momento combinando base de crema con frutas frescas a elección del comprador.
Un emprendimiento gastronómico con impronta internacional capta la atención de los transeúntes que recorren la tradicional Feria del Milagro instalada en el parque San Martín de la ciudad de Salta. La iniciativa está liderada por una joven pareja integrada por Darren, oriundo de Nueva Zelanda, y su compañera salteña, quienes decidieron introducir en el mercado local un método de elaboración de helados muy difundido en Oceanía pero poco conocido en la región. La propuesta destaca por la preparación instantánea del producto mediante una máquina especial que integra helado de crema con frutas naturales seleccionadas por el propio cliente.
El proyecto surgió a partir de la experiencia previa de Darren en su país de origen, donde la combinación de fruta fresca procesada al instante con crema constituye una variante habitual en el rubro heladero. Al detectar la ausencia de este tipo de oferta en el circuito comercial salteño, la pareja resolvió importar la maquinaria adecuada y poner en marcha el emprendimiento conjunto.
Entre las alternativas disponibles en el puesto figuran opciones como frutilla, cereza, melón y papaya, oferta que se va modificando según la disponibilidad de estación. El proceso de elaboración a la vista del público funciona como el principal elemento de atracción en el predio ferial, convocando a visitantes de diversas edades a presenciar el armado del producto a pesar de las bajas temperaturas registradas en la capital provincial.
La presencia en la festividad del Milagro representa para el proyecto un punto clave dentro del calendario comercial. Tras atravesar los meses de invierno en los que el consumo de helados registra una marcada contracción estacional, los propietarios remarcaron que el mes de septiembre marca el reinicio de la temporada alta de ventas gracias a la masiva concurrencia de vecinos y peregrinos al parque céntrico.
La aceptación del público durante las jornadas festivas abre la perspectiva de consolidar el formato en el circuito gastronómico local más allá de la feria de septiembre.
