Efectivos de la Prefectura Naval Argentina y trabajadores informales de frontera mantuvieron un severo choque en la zona limítrofe que separa a la localidad salteña de Aguas Blancas con la ciudad boliviana de Bermejo. El conflicto se desató luego de que los agentes federales secuestraran cargamentos de mercadería de contrabando, lo que derivó en agresiones con piedras y detonaciones con disparos disuasivos. La repetición de estos episodios en menos de un mes reencendió las alarmas de las autoridades locales por la vulnerabilidad social y el alto índice de empleo no registrado en el departamento Orán.
Un nuevo y violento enfrentamiento entre efectivos de la Prefectura Naval Argentina y bagayeros se registró en el paso fronterizo que une a la localidad de Aguas Blancas, en la provincia de Salta, con Bermejo, en el Estado Plurinacional de Bolivia. Los disturbios comenzaron durante la jornada del viernes 18 de septiembre a raíz de un operativo en el que las fuerzas de seguridad federales procedieron al decomiso de bultos con mercadería ingresada sin aval aduanero. La interrupción del paso derivó en enfrentamientos directos, con pedradas por parte de los trabajadores de frontera y disparos por parte del personal de la fuerza de seguridad nacional. El episodio representa el segundo choque de magnitud en menos de treinta días tras el antecedente del pasado 25 de agosto. El interventor del municipio de Aguas Blancas, Adrián Zigaran, alertó sobre la complejidad del escenario socioeconómico de la zona y señaló que el contrabando informal experimentó un marcado crecimiento impulsado por la falta de empleo formal en el departamento Orán.
La actividad económica del municipio fronterizo se encuentra condicionada por el flujo constante de cruce fluvial en el río Bermejo, donde en los últimos cinco años la cantidad de embarcaciones destinadas al pasaje de mercadería aumentó sustancialmente.
Desde la administración municipal precisaron que las tareas de control aduanero aplicadas por las autoridades nacionales colisionan de manera permanente con la economía de subsistencia de las familias de la zona.
Registros estadísticos provinciales indican que en el departamento Orán sólo el 23,2 por ciento de los jefes de hogar cuenta con un trabajo formal registrado, panorama que profundiza la dependencia hacia el bagayeo.
Las fuerzas federales reforzaron la vigilancia en los puestos de control de la ruta nacional 50 para evitar nuevos incidentes.
