Tras las derrotas sufridas en Diputados por los emplazamientos sobre Discapacidad y morosidad, Balcarce 50 negocia con bloques dialoguistas para acordar una sesión amplia en octubre. La agenda incluye la presentación del Presupuesto 2027 sin la presencia del presidente Javier Milei, el paquete sobre Malvinas y reformas económicas en ambas cámaras.
El Gobierno nacional reconfiguró su estrategia parlamentaria con el objetivo de retomar la iniciativa legislativa y evitar nuevos reveses en el Congreso frente al avance de los bloques opositores. Desde la Casa Rosada apuestan a concentrar las iniciativas propias en una única sesión amplia programada para octubre en la Cámara de Diputados, en una mesa de negociación previa que busca garantizar los apoyos de sectores dialoguistas como el PRO. La hoja de ruta oficialista contempla el envío inminente del Presupuesto 2027 —que a diferencia de ediciones anteriores no contará con una exposición presencial del presidente Javier Milei—, un proyecto de endurecimiento de sanciones por Malvinas y la reforma del mercado de capitales, mientras en el Senado intentan destrabar iniciativas con dictamen como la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central.
La decisión del Ejecutivo responde al complejo escenario que dejó la última sesión especial, donde la oposición logró quórum propio e impuso emplazamientos de comisión para tratar leyes de impacto fiscal. Ante esta dinámica y el paulatino alineamiento con el calendario electoral de 2027, el oficialismo busca encauzar los acuerdos antes de bajar al recinto. El paquete sobre Soberanía Nacional en Malvinas, orientado a sancionar a firmas que operen sin autorización argentina en las islas, aparece como el punto de mayor consenso transversal. En paralelo, el Ministerio de Economía promueve la reforma del mercado de capitales impulsada por Federico Sturzenegger, aunque dentro del gabinete se evalúa calibrar los tiempos de su tratamiento para no entorpecer los acuerdos presupuestarios.
Por su parte, el Senado se convirtió en un embudo operativo donde la conducción oficialista busca acelerar el debate de proyectos con dictamen firme. Entre las prioridades figuran la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central —que busca prohibir el financiamiento monetario al Tesoro— y el proyecto denominado Inocencia Fiscal II. Asimismo, el Gobierno negocia con gobernadores y bloques provinciales la suspensión de las PASO dentro de la reforma política impulsada por la ministra Patricia Bullrich, mientras permanecen en comisión las discusiones vinculadas al denominado Super-RIGI y la ley Hojarasca.
El éxito de la maniobra oficialista dependerá de la capacidad de articular los reclamos de los mandatarios provinciales con la necesidad de consolidar una mayoría estable antes de convocar a las sesiones generales.
