Las cuadrillas de limpieza urbana de la Municipalidad de Salta trabajaron durante toda la noche y madrugada para dejar en óptimas condiciones los espacios públicos de la capital. Las tareas se concentraron en el Parque 20 de Febrero, la Plaza 9 de Julio y el Parque San Martín, lugares por donde se desplazaron cerca de 680 mil fieles durante la renovación del Pacto de Fidelidad.
La ciudad de Salta amaneció este miércoles con sus principales plazas y avenidas limpias y ordenadas tras la multitudinaria celebración de la Procesión del Señor y la Virgen del Milagro, que reunió a unas 680 mil personas en las calles de la capital provincial. Luego del acto central de renovación del Pacto de Fidelidad desarrollado en el Monumento 20 de Febrero, las cuadrillas pertenecientes al área de Higiene Urbana del municipio ejecutaron un operativo especial de acondicionamiento de la vía pública. Los trabajos de recolección de residuos y lavado a presión se enfocaron prioritariamente en los sectores que registraron mayor afluencia de feligreses y peregrinos, incluyendo el trazado procesional, la Plaza 9 de Julio y las hectáreas del Parque San Martín, donde funcionó la tradicional Feria del Milagro.
El despliegue operativo municipal había comenzado de manera preventiva durante las jornadas previas a la finalización de la Novena, acompañando la llegada de las columnas de peregrinos desde el interior salteño. Sin embargo, tras la desconcentración masiva registrada en la tarde de ayer, los equipos de calle intensificaron la recolección manual y mecanizada para retirar las toneladas de residuos generados por la masa de asistentes.
Las acciones operativas abarcaron la explanada de la Catedral Basílica, el corredor de la procesión y los predios de esparcimiento comunal. En el Parque San Martín, donde permanecieron instalados los puestos comerciales de la festividad, las cuadrillas completaron el despeje de desperdicios para restablecer la circulación peatonal y garantizar la higiene de las áreas verdes.
Las autoridades comunales destacaron el esfuerzo continuado de los trabajadores de servicios públicos, cuyo despliegue nocturno permitió normalizar el tránsito vehicular y la actividad comercial en el casco céntrico desde las primeras horas de la mañana.
Con el circuito vial completamente liberado y limpio, la capital salteña retomó su ritmo habitual tras la conclusión de las festividades religiosas anuales.
