La crisis del transporte público no da tregua y vuelve a exponer la fragilidad financiera del sistema regulado. Empresarios del sector advirtieron sobre severas dificultades para mantener la operatividad diaria de las unidades, asfixiados por un combo que combina deudas de certificación, falta de liquidez inmediata y una constante retracción en el flujo de usuarios.
Edgardo García, vocero de las subprestatarias del servicio, alertó que la imposibilidad de abonar el combustible de manera anticipada para recibir camiones cisterna obligó a varios prestadores a cargar directamente en surtidores de estaciones de servicio, pagando precios hasta un 20% más caros por litro. A esta encrucijada se suma una deuda pendiente del ente regulador que alcanza entre el 74% y el 75% de las certificaciones operativas.
Cuadro de situación del sistema de transporte
Los principales indicadores que explican el ahogamiento del servicio se sintetizan en los siguientes puntos clave:
| Indicador / Variable | Situación Reportada | Impacto Operativo |
| Costo de Combustible | Incremento de hasta 20% | Carga a precio de surtidor por falta de liquidez |
| Caída de Demanda | Derrumbe cercano al 30% | Menor recaudación y pérdida de usuarios |
| Deuda de Certificación | Entre 74% y 75% pendiente | Dificultad para cubrir costos de funcionamiento |
| Cobertura Salarial | A cargo del ente centralizado | Riesgo de escalada en el conflicto laboral |
El desplome en el uso del colectivo refleja cómo la pérdida de poder adquisitivo aleja a la comunidad del transporte formal, al tiempo que la demora en los giros oficiales compromete la continuidad del servicio esencial.
