Estudios privados y análisis del sector oficial prevén que el indicador difundido por el INDEC mostrará una suba de entre dos y tres puntos respecto al semestre anterior. El incremento respondería al estancamiento de los ingresos reales y al alza en las canastas básicas.
Las estimaciones privadas previas a la publicación oficial del INDEC señalan un cambio de tendencia en los indicadores socioeconómicos del país, ubicando la tasa de pobreza entre el 30% y el 31% para el primer semestre de 2026. De acuerdo con proyecciones de consultoras y centros de estudios como ExQuanti, UCA, UTDT y Cedlas, el fenómeno representaría un incremento de hasta tres puntos porcentuales en comparación con el semestre previo, incorporando a 1,7 millones de personas a esta condición para alcanzar un total aproximado de 15,1 millones de afectados. Desde el Poder Ejecutivo reconocieron la probabilidad de una suba en la medición, aunque la encuadraron como un comportamiento de carácter temporal derivado de los arrastres inflacionarios recientes.
El deterioro en las mediciones interanuales responde a una desaceleración en la recuperación de los ingresos reales de las familias y al comportamiento de la Canasta Básica Total (CBT), la cual registró incrementos por encima del Índice de Precios al Consumidor en los meses recientes. A este panorama se le suma una meseta en la creación de empleo registrado y una pérdida de dinamismo en el poder adquisitivo de los trabajadores informales y cuentapropistas.
Los analistas destacan que, tras el marcado descenso registrado en las mediciones previas producto de la desinflación inicial, la curva de vulnerabilidad comenzó a aplanarse a finales del año pasado. Si bien en el Ministerio de Economía confían en que el proceso de desinflación sustentado en el superávit fiscal permitirá retomar la senda descendente, los consultores independientes sostienen que los niveles actuales se sitúan en valores comparables a otros periodos de restricción económica en la historia reciente.
El dato oficial consolidado sobre la incidencia de la pobreza y la indigencia correspondiente a los primeros seis meses del año será dado a conocer por el INDEC el próximo 24 de septiembre, momento en que se procesarán los microdatos definitivos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).
La publicación del organismo oficial permitirá precisar el alcance de las variaciones térmicas en el mercado de trabajo y redefinir las metas de contención social del Gobierno para la segunda mitad del año.
